Malta

El archipiélago de Malta está compuesto por tres islas principales: Malta, Gozo y Comino. Su situación geográfica ha sido testigo de excepción de diferentes civilizaciones: templos megalíticos, ciudades romanas, viejas iglesias medievales, el misticismo de los Caballeros, la época británica más reciente. Pasear por sus calles es recibir una gran lección de historia. La Valletta es la capital del archipiélago, con un encanto especial que recuerda la época de los Caballeros en los muros de sus moradas donde habitaron, y en las estrechas callejuelas que todavía guardan este sabor medieval. La villa está llena de fortificaciones: las murallas, las torres, y el Fuerte de San Telmo. Entre los edificios religiosos sobresale la Catedral, consagrada a San Juan. En La Valletta se encuentra uno de los teatros más antiguos de Europa, el Teatro Manoel, donde todavía se representan obras de gran nivel. Otras ciudades de interés son Mdina y Rabat, la primera conocida como la "ciudad del silencio", por ser un lugar de lo más tranquilo, es una bella villa medieval que fue en su día la capital de Malta. Se encuentra en pleno corazón de la isla y se cree que guardó a San Pablo preso. Lo más atractivo de la ciudad es la Catedral. La segunda es un lugar que conserva los restos de las épocas en que fuera una ciudad romana. Interesantes iglesias de los siglos XVI y XVII.